Para muchos el primer coche, de apariencia débil pero de carácter recio. Compañero de viajes para las familias que se recorrieron las carreteras de la época ataviados con extraordinarios volúmenes de equipaje colocados de forma estratégica. Padres, hijos, suegra, mascota y maleta tenían hueco este pequeño utilitario de grandes aspiraciones.
Supuso una verdadera revolución social en cuanto a libertad y modernidad. Recordemos que antes de su llegada el parque automovilístico del país se reducía a 100.000 vehículos, mientras que ahora ronda los 30 millones.
El anuncio no tiene desperdicio, eran otros tiempos. Otra España.
Esto sólo es un homenaje más a un coche que se dejó de fabricar en 1973. Pero que perdurará para siempre en la memoria de los españoles.
